Según
el autor, "la historia de este preso es la historia
del cambio que está sufriendo España"
Un
preso que hablaba de Stanislavski es uno de
esos títulos sudamericanos, que prometen una
historia seductora con la que tomarse un mojito y mecerse
a la fresca de la tarde, pero es más; es la historia
del detenido Delio Boix, quien había hecho teatro
y cine. Es un hombre duro, "yo también tengo
genoma, y se me está hinchando", que cree
que ya lo ha visto todo en la vida hasta que descubre
que hay un policía para demostrar que el límite
de la ineptitud puede ser superado. La raíz de
sus males podía estar en una mujer, Estela, un
animal asustadizo, turbador y salvaje. De ser cierta
la sospecha, ella sabría cualquier cosa que les
faltase en la investigación. Y todo era entonces
Eva, presagio o retorno de Eva, Eva en el sofá
leyendo acostada, Eva comiendo una manzana indiferente
a cuantos paraísos pusiese en peligro.
Es la historia de un amigo que pasó
de la falange a la barba revolucionaria y la cultura,
es la historia de Delio, un Pigmalión que creamujeres
de la nada. El origen de todo está en Stanislavski,
aunque no lo sabíamos; el mejor amigo del hombre
es el cigarro que te quema las entrañas. Estamos
ante una novela que atrapa al lector, con su tempo y
su atmósfera, que junto con la profundidad regalar
al lector el simple placer de la lectura.
Según el autor, "Delio Boix,
actor de teatro consagrado, se encuentra en prisión.
En sucesivos interrogatorios le preguntarán por
sus actividades de los últimos meses, pero no
lepermiten saber el motivo por el que ha sido detenido.
Delio Boix protestará de continuo, y reclamará
su derecho. En varios flash-backs, el detenido irá
relatando el desarrollo de su vida, desde los años
despreocupados del instituto, los primeros amores, la
universidad. Insistirá en que su mayor pecado
ha sido la militancia entre los reos de la perfección.
No creas cuando te confiese su fe en el método,
ni cuando hable de la misión del artista. Recuerda
que un preso es capaz de cualquier cosa por seducirte."
Un preso que hablaba de Stanislavski
tiene mucho de crítica a la sit'uación
de la sociedad española "la historia de
este preso es la historia del cambio que está
sufriendo España -afirma García Tirado-
y lo que hago es plantearme la realidad tal y como cualquier
artista honrado debe planteársela. Quiero agradecer
el interés de Ediciones Irreverentes, porque
la novela sale en el momento adecuado para compartirla
con el público".
Según el editor, Miguel Angel
de Rus, nos encontramos ante "un caso afortunado
de escritor que está lejos de los cenáculos
de Madrid y Barcelona, uno de
los escritores jóvenes con más futuro,
con personalidad propia y con un mundo y un imaginario
propios, García Tirado no escribe según
las modas marcadas por los dos grandes grupos editoriales,
sino que su distanciamiento le permite tener un estilo
que no recuerda al de ningún autor famoso."
El Autor: Santiago Gª Tirado,
ilicitano nacido en Linares, en 1.967. Al concederle
el premio Teruel por el relato Un fotógrafo en
la siesta, Javier Reverte se manifestó sorprendido:
"Es difícil encontrar un cuento tan redondo".
Sánchez Dragó destacó su "prosa
restallante", y la construcción de una estructura
"casi perfecta". Se trataba del reconocimiento
a la madurez de su estilo. Con ese mismo aliento nos
presenta Un preso que hablaba de Stanislavski novela
finalista del Premio Vargas Llosa, publicada por recomendación
del jurado del II Premio de Novela Ciudad Ducal de Loeches.