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Se
ha presentado esta mañana en Madrid a medios de
comunicación la opera prima de Paloma del
Palacio Quiero
que me quieras" la primera
novela erótica de una escritora ambientada en los
locales "liberales" madrileños en el
período que abarca desde la Transición hasta
la actualidad.
Paloma del Palacio, acompañada
por el escritor y editor Miguel Andel de Rus, ha mostrado
las luces y las sombras de la moralidad de la vida madrileña
de los últimos treinta años: El mundo
liberal no está suficientemente descrito en la
narrativa española y casi nunca por mujeres. Además,
hay poquísimas escritoras españolas de erotismo.
Pretendí ser la primera que indagara en los ambientes
liberales madrileños y describir las relaciones
sexuales que allí se mantienen y hacerlo de un
modo explícito. Pero he profundizado más
allá del sexo, intentando ahondar en los sentimientos
de las mujeres que viven un determinado tipo de sexualidad
y de búsqueda del amor. He escrito sobre vidas
reales, cambiando nombres, profesiones, edades, de personas
que conozco, que durante el día llevaban una vida
completamente normal, pero que al llegar la noche cambiaban
completamente, que dejaban salir su sexualidad, que liberaban
sus impulsos y que hacían de la noche de Madrid
algo que no tenía nada que ver con la imagen oficial
de la sociedad madrileña. Es la otra vida, el otro
Madrid, el que de día está obligado a vivir
bajo unas normas que se le imponen, y que por la noche
vive como realmente es.
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Del Palacio ha usado en la creación
de su obra distintas historias verídicas a las
que ha dado cohesión encarnándolas en una
mujer madura. La protagonista es una mujer que al
cumplir cincuenta años echa la vista atrás
y recuerda cuando con diecisiete años fue iniciada
a la vida por un hombre mucho mayor que ella. Era una
adolescente y entre las manos de ese hombre se convierte
en una mujer. Es la historia de cualquier mujer española
educada en unos principios morales de los años
setenta que comprueba cómo la vida la hace cambiar.
Conocerá el amor, el desengaño, perderá
sus anteriores principios, irá indagando en todas
las formas de amor y de placer hasta llegar a las más
extremas. Son todo historias que me han contado sus protagonistas,
verídicas, de violencia, de sexo en grupo. La vida
de una gran parte de la sociedad no es como se cree. Cuando
escuchas a la gente confidenciarse a las tres de la madrugada
y contarte sus vidas, comprendes que hay que explicar
esa verdad que no es la oficial.
Todos queremos que nos quieran y queremos
querer, pero ¿cómo? Cada individuo inventa,
en base a sus experiencias, una estrategia social, una
forma de relacionarse, una manera de entender su cuerpo,
las relacionessexuales, el amor, o la amistad. Piel por
piel, pecados del corazón que nos atraen y nos
empujan; pedazos desgarrados de nuestra alma que, a veces,
enterramos en nuestro lado oscuro. Sin embargo resistimos,
a pesar del silencio y de las heridas. La protagonista
de Quiero que me quieras, Estrella, descubre
siendo adolescente una gran pasión que transforma
su mundo. Como mujer asume su cuerpo, su identidad sexual
la moldea a partir de una pregunta: ¿por qué
no? Es hija y le duele, es madre con todas sus consecuencias,
es amiga para lo que sea y sobre todo amante; pero siempre
intenta ser ella. Aunque, como todos, tiene miedo cuando
alguien es capaz de desnudarla no solo el cuerpo, sino
también el alma.
Quiero que me quieras es una
novela en la que caben casi todas las formas de sexualidad;
la heterosexualidad, la homosexualidad, el trío,
el grupo, el voyeurismo, el masoquismo, los clubes de
intercambio. Además, es una obra escrita desde
una sensibilidad femenina, entrando no sólo en
los placeres del cuerpo de la mujer, sino en los recovecos
de su alma. Es, sin duda, una lectura con la que podrán
identificarse muchas mujeres y que servirá de aprendizaje
para muchos hombres de aquellos que creen que lo saben
todo sobre los placeres femeninos.
Paloma del Palacio al ser preguntada sobre
la reacción que han tenido sus confidentes retratados
asegura todos han leído la novela y se han
descubierto. Al ver que eran sus historias, aunque enmascaradas
bajo otos nombres, se han sentido muy satisfechos. Les
ha hecho feliz ver que sus historias han resultado tan
atractivas
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