Donde
no llegan los sueños es el libro más
tétrico, tenebroso y apocalíptico de Miguel
Angel de Rus. Entre el terror y la novela gótica.
Luis Alberto de Cuenca lo ha definido como "Vitriólico";
Olga Viza, en RNE ha afirmado recordarle mucho a la
obra de Julio Cortázar; con aires de kafka o
de Borges en opinión de López del Moral,
pero sin dejar de tener la cualidad que distingue toda
la obra de Miguel Angel de Rus, ser una de las personalidades
más fuertes de la literatura española,
como ya apuntara Luis Landero.
Miguel Angel de Rus encuentra una clara
evolución desde su anterior libro, "En Bäsle,
mi sangre, mi alma, el desinterés por el presente
lo refleja el protagonista reviviendo el amor de un
antecesor, Mozart, por su prima Maria Thekla; en Donde
no llegan los sueños, el desinterés por
el presente se refleja por el punto de vista del narrador,
que se aleja de la realidad para mostrar una sociedad
de asesinos, ladrones, institutiones ineficaces, falsa
democracia, y en el que la verdad no existe, pero sin
embargo se usa para conducir a la masa"
Afirma en el prólogo el novelista
Antonio López del Moral "De Rus se ha convertido
en un fino y mordaz cronista de la realidad, un novelista
original y reconocido, y un estilista finalmente entre
Juvenal y Quevedo. (
) A Miguel Ángel de
Rus lo que le va es la literatura de munición,
la novela como trinchera, y nos muestra el panorama
desolado de los que han luchado por algo y han obtenido
un empate técnico entre los ideales, las frustraciones
y las ganas de mandarlo todo a la mierda. Son maravillosos
esos Dos Ataúdes Sombríos, un relato casi
gótico, con la tuerca vuelta hacia Henry James,
en el que todo se insinúa de forma morbosa. La
Verdad, el cuarto, es una narración entre Kafka
y Borges, de laberintos y burocracia, con un extraordinario
y desasosegante final
Donde No Llegan los Sueños,
es algo más que un libro para pasar el rato.
Es una obra para pensar, para sentarse, para parar el
mundo y bajarse a mirar desde un café, desde
una azotea, o, más apropiadamente, desde el jardín
umbrío de un frenopático. Es un libro
que se mastica, más que leerse, es un libro que
se fuma, que te mata al proporcionarte placer, que hiere,
que duele, que te acompaña, pero no como un perro
faldero, sino más bien como el ángel siniestro
que te guiará en una última caída,
de la que sabes que, tal vez, no querrás jamás
recuperarte".
Miguel
Angel de Rus reconoce estar agradecido a las
palabras de elogio que ha recibido por su libro nada
más aparecer: "Olga Viza llegó a
comparar algún relato del libro con la obra de
Cortázar y Luis Alberto de Cuenca, ha destacado
una vez más el carácter vitrólico
de mi obra y la herencia clara de los clásicos.
Lourdes Ortiz afirma que los relatos de Donde no llegan
los sueños son violentos y duros, que tienen
una mirada kafkiana, pero que esa mirada kafkiana está
llevada hasta la vanguardia, con lo mejor del expresionismo,
los personajes se deforman para mostrarse mejor cómo
son en realidad; para Lourdes Ortiz, Donde no llegan
los sueños es una modernización de Kafka
y del expresionismo. Y Joaquín Leguina hizo una
panegírico de mi libro en Radio Nacional la semana
pasada que me hace pensar que el cariño está
por encima del sentido crítico."
Miguel Angel de Rus es editor. Ha publicado
los libros Cuentos Irreverentes;
Putas de fin de siglo; Europa se hunde; Dinero,
mentiras y realismo sucio; Malditos; Evas; y Bäsle,
mi sangre, mi alma. Han sido presentadores de
sus libros periodistas e intelectuales de primera fila
como Luis Landero, Luis Alberto de Cuenca, Manuel Gutiérrez
Aragón, Juan Manuel González, José
Cavero, Andrés Aberasturi y Juan Van Halen.
Entrevistas: Miguel Angel de Rus
666350174