El
próximo martes, 26 de mayo, a las 19,30h, se presenta
en Elche, en el salón de actos del IES La Torreta,
el libro Todas
las tardes café, del escritor Santiago
García Tirado, con el que resultó finalista
del Premio Internacional Vivendia de Relato. El libro aparece
en Ediciones Irreverentes.
Participará en la presentación,
junto al autor, el Catedrático de Literatura Francisco
Rocamora. Además, se proyectará un cortometraje
basado en el libro, realizado por José Antonio
Martínez, de Jhoss Prods.
En Todas
las tardes café encontramos historias
cercanas, pero que habitualmente no somos capaces de ver.
García Tirado trasciende esa realidad y la convierte
en arte. Como afirma el escritor y editor Miguel Angel
de Rus, Entre tanto bestseller de escritores muy
populares pero poco escritores, he tenido el gusto de
leer un libro de verdadera literatura, Todas las
tardes café, de Santiago Gª Tirado.
En una época en que todos los novelistas nos cuenta
la misma historia -divorciados en la crisis de los 40
buscando mujeres, novela policíaca travestida de
novela histórica- Santiago Gª Tirado aparece
con un pequeño tesoro entre las manos, algo como
sonidos frescos, distinto, nuevo y clásico al mismo
tiempo. Nos muestra historias que estaban ahí,
en el aire, pero que el resto de los mortales no supo
ver a tiempo. En los casos en que ocurre así, es
el libro el que te devora, no sólo te entretiene;
un libro así no puede pasar por las manos sin devolver
al lector a su origen rebelde, indagador, insaciable.
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Cuatro conceptos definen a García
Tirado como escritor: Vanguardia, Clásico, Humor,
Humanidad.
Vanguardia porque el uso del lenguaje de
García Tirado va más allá de lo común
en los escritores a la moda, buscando nuevas formas expresivas.
Clásico porque se aprecia la sana herencia clásica,
principalmente de la literatura deciminonónica,
de las vanguardias de los comienzos del siglo, de la literatura
europa que florece en los años 40, y que en buena
medida tuvo que huir de Europa. Humor, porque García
Tirado encuentra el momento para la sonrisa. Y Humanidad
porque en un tiempo en que la literatura se nos muestra
como una simple cámara de vídeo a lo largo
del camino, García Tiradop entra en el alma de
los personajes, los entiende y los acompaña. Como
afirma Miguel Angel de Rus, He leído esta
obra con placer. Conforme se iban destapando los sabores
del café entre sus páginas, cada relato
de García Tirado me ha ido llevando a su antojo
a experiencias de deleite olvidadas. He acabado dejándome
seducir hasta que he alcanzado la última página,
y no sin dolor. Incluso los graffitis más gamberros
han sido elevados a la condición de literatura.
Puedo decir que el trance ha valido la pena: con Todas
las tardes café uno se siente despertar otra
vez rebelde, indagador, insaciable. Salvo que su alma
haya muerto previamente. Puedo asegurar que todavía
se escribe Literatura, a pesar de los libros de papel
higiénico que rebosan las estanterías de
los centros comerciales. García Tirado la escribe.
Cada cliente que entra y sale de una cafetería,
cada camarero, cada uno de nosotros arrastramos una historia
que contar. La cafetería de todas las tardes es
el cruce de caminos de D. Quijote, la posada de Chaucer,
el jardín de Boccaccio, el palacio de Shahrazad:
por ese establecimiento pasa el hombre adinerado que se
encuentra con el amor en el otoño de la vida, la
mujer que llama a un teléfono que nunca responde,
el famoso a quien se le apaga la estrella, y la pobre
infeliz que invoca a Lady Godiva. Con una mirada tan descreída
como reticente a aceptar la derrota, Santiago Gª
Tirado despliega en 37 relatos más un divertido
documento complementario, los graffittis con que los clientes
decoran las paredes de la cafetería un texto
seductor, resuelto con momentos desternillantes, a veces
terribles, y casi siempre desbordantes de humanidad, escrito
con una prosa rítmica y elegante.
Deguste la obra como lo hace con un café. Sin prisas.
Luego déjese sorprender por los sabores que, horas
más tarde, seguirá destapando en el paladar.
El autor. Santiago García Tirado:
Entre 1.994 y 1.995 publicó semanalmente
columnas en La Verdad e Información, en las ediciones
de Elche. Obtuvo el XV Premio Teruel de Relatos, con el
cuento Un fotógrafo en la siesta. El
jurado estuvo formado por Fernando Sánchez Dragó,
Javier Reverte y la zaragozana Ana Mª Navales. De
este relato afirmó Sánchez Dragó:
rara vez me he encontrado con un cuento de tanta
calidad como el ganador de este concurso (Diario
de Teruel, 12 de Octubre de 2.003). Se publicó
en la revista Turia, Nº 68-69. Fue finalista del
I Premio Nacional de Relatos Alhaurín de
la Torre con la obra Alguien dijo que coleccionaba
nombres, que ha sido publicada a finales de 2006.
En noviembre de 2005 leyó el cuento Relatividad
en el programa Madrid en comunidad de Telemadrid.
En diciembre de 2005 obtuvo el accésit del premio
de cuentos Julio Cortázar de la Universidad de
la Laguna
(Tenerife) con el relato Sobre las
dimensiones del cielo. En Diciembre de 2007 ganó
el accésit del Premio de narrativa Ciudad
de Novelda, con el relato Cartas de la inglesa
que no sabía hablar de amor. Actualmente
publica sus relatos en el periódico literario Irreverentes,
junto a autores de
la talla de Luis Alberto de Cuenca, Fernando
Savater, Joaquín Leguina, Miguel A. de Rus, José
Luis Alonso de Santos y Antonio Gómez Rufo, entre
otros.
La novela Un preso que hablaba de
Stanislavski (Ediciones Irreverentes, 2006) fue
finalista del premio Vargas Llosa y del Mario Lacruz de
primera novela. Se publicó a fines de 2006 por
recomendación del jurado de otro premio, el Ciudad
Ducal de Loeches.
Ha sido publicado en diversas antologías:
Aquí pintamos y contamos todos,
publicado por SM.
13
para el 21, Antología de nuevos escritores
(Irreverentes, 2007).
POEficcionario
(homenaje a Poe, con prólogo de Luis A. de Cuenca,
Irreverentes, 2009)
Microantología del microrrelato
(Ediciones Irreverentes, en imprenta).
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