En "Esencia de mujer", Álvaro Díaz
Escobedo hace un homenaje a autores de principios del
S.XX como Felipe Trigo, Joaquín Dicenta, Zamacois
o Alberto Insúa
Se ha presentado
en Madrid el libro de relatos eróticos "Esencia
de mujer", de Álvaro
Díaz Escobedo, editado
por Ediciones Irreverentes. Según su autor es
"un homenaje a las novelas cortas de El Cuento
Semanal. Poseo la casi totalidad de la colección,
desde que comenzara a editarse en 1907. Me llegó
por herencia de un gran escritor y enseguida me subyugaron
novelas como La cita de Eduardo Zamacois, o Una letra
de cambio, de Joaquín Dicenta. Más que
leer a los autores de El Cuento Semanal, los estudiaba,
a estos y a Felipe Trigo, a Pedro de Rèpide,
a Emilio Carrere o a Alberto Insúa. De ellos
nació mi querencia por el erotismo de calidad
y por la novela breve".
Díaz Escobedo
ha logrado revivir ese espíritu de erotismo elegante
en Esencia de mujer, una obra que sumergirá al
lector en trece excitantes situaciones, desde el clásico
encuentro erótico con una mujer en el tren (que
Díaz Escobedo resuelve con una sorprendente pirueta
final), hasta la insospechada escaramuza erótica
de un bailarín con un hombre casado, pasando
por pasiones volcánicas, maridos y mujeres dispuestos
a correr el peligro de que su pareja se acueste con
otra persona, el placer sexual que puede encontrarse
en situaciones tan comunes como un masaje y el dulce
sabor de los pasteles y los amores en una pastelería
de un pueblo. Díaz Escobedo descubre el erotismo
en situaciones comunes y muestra en cada acto de nuestras
vidas momentos de placer, de abandono, de felicidad.
No es una obra pornográfica, sino erótica,
que incita al renacer de los sentidos y del pensamiento.
Tan importante como el acto es el camino que se recorre
hasta lograr el objeto deseado.
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Díaz
Escobedo, M.A. de Rus y Francisco Legaz.
Fotografía: Paco Manzano
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Díaz Escobedo cree que hay
razones poderosas por las que el erotismo literario
no esté de moda "Se ha perdido el erotismo
de principios del siglo pasado, en el que se trataba
con elegancia el tema. Ahora, el erotismo está
mezclado con la pornografía, se hace un especial
énfasis en lo físico, y el erotismo es
algo esencialmente mental. Después de leer al
Aretino, a Boccacio o a Margarita de Navarra, compruebas
que la forma actual de escribir es de lo más
vulgar. He procurado escribir más dentro de los
cánones clásicos que imitar la pornografía
de moda. Creo que el lector del erotismo está
más cerca de la literatura más elevada."
Más información:
http://diazescobedo.blogspot.com