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Reportaje aparecido en los doce dairios del Grupo El Correo
Hartos de la prepotencia de los editores, cinco jóvenes
escritores se asocian para escupir una litaratura "comprometida"
ÓSCAR CUBILLO

Miguel
Ángel de Rus viene pisando fuerte. Ni le duelen
prendas ni se esconde tras la falsa modestia a la hora
de promocionar su nuevoy personal proyecto, en el que
dará refugio a la literatura genuina, dice. El
tío tiene curriculum: habiendo trabajado en Radio
Nacional, la SER o Diario 16, actualmente ocupa un cargo
en la Dirección de Comunicación de la Sociedad
General de Autores. A pesar de tener bien cubierto el
riñón, le ha dado por promover una editorial,
bautizada Ediciones Irreverente. Así que le preguntamos
de qué va el rollo.
"Es una idea mía que nace uniendo a varios
escritores y editores de revistas de música como
'Escenarios', una publicación para profesionales
en la que los escritores manejan el producto desde el
principio hasta el final. Todos hemos tenido malas experiencias
con los editores, así que hemos optado por la autogestión".
Por ahora son cinco miembros, todos accionistas, y, a
pesar de las apariencias, no están unidos a la
Sociedad General de Autores. "Yo trabajo en la dirección,
pero no me he asociado con nadie. Ésta es una empresa
independiente".
Meter caña.
Colocados los puntos sobre las íes, decir que las
tiradas iniciales de estas Ediciones Irreverentes son
de 1.500 ejemplares por título, y que sus miembros
han redactado un manifiesto en el que, entre otras cosas,
aseguran que "la cultura de masas no es lo nuestro".
Entonces, ¿a quién os dirigís, Miguel
Ángel? "Queremos escribir libros de verdad,
no guiones de cine. No tenemos vocación maldita,
pero tampoco intentamos convertirnos en Pérez Reverte
ni Antonio Gala. Aspiramos a escribir y a meter caña
contra lo que no nos gusta. Nos dirigimos a la gente de
entre 18 y 36 años, y la Generación Irreverente
tiene unos principios espirituales que se alejan del mercantilismo".
-Sí, mucha ireverencia, pero sois todos unos yuppies
ilustrados colocados en empleos muy bien remunerados.
-"Puedes ponerlo, me parece muy bien. Lo reconocemos
muy tranquilamente. No somos yuppies, pero sí profesionales
de la prensa que hemos decidido que la cultura es un lujo,
y nosotros hacemos literatura por placer. Otros autores
viven de ella prostituyéndose".
Con semejante temple, no es de extrañar que se
declaren ajenos a esa literatura joven que nos quieren
vender, la de Lucía Etxebarría, Mañas
(qué golpe se ha dado con Ciudad rayada, por cierto),
Ray Loriga o las colecciones de bolsillo consumista tipo
Reservoir Books. "Todo lo contrario, no tenemos nada
que ver con ellos, porque son sencillísimos y escriben
de cosas muy básicas, tipo qué malos éramos
de jóvenes, qué golfos. Hacemos una literatura
muy comprometida con la sociedad; no Loriga, ni Mañas,
ni leches: ésos son libros para pasar el rato sin
complicaciones".
Y estos irreverentes están abiertos a nuevos talentos.
"Buscamos autores jóvenes. Proponemos a vuestros
lectores que nos manden cosas, porque las vamos a leer,
no como otros". Sus promesas son idílicas;
tanto, que el autor podrá decidir sobre todo el
proceso de edición, a pesar de no ser accionista.
Apunta De Rus: "Hay que acabar con la dictadura de
las grandes editoriales, que editan cuando quieren y te
pagan lo que les sale de los cojones. Estamos por devolver
sus derechos al autor: que controle los fotolitos, que
maneje la producción Este proceso de literatura
es el del futuro".
Las
Tres Primeras Irreverencias
SERES REALES, SERES IMAGINARIOS
Colección de cuentos firmados por los cinco miembros
del colectivo ilustrado, de los que asegura De Rus: "Todos
están escritos con humor, ironía y acidez".
Entre estos relatos ingeniosos, destaca especialmente
Saint-Exupery que estás en los cielos, donde un
lugareño revela que el escritor no murió
durante la guerra, sino que se escondió en su pueblo,
como si fuera Calabuch; La gran faena de Frascuelo, un
retrato taurino y quijotesco que crece hasta el esperpento
y la adición al PC; El influjo de las cuerdas sobre
el oído humano, ensayo imaginario y diletante con
rasgos de Poe; Prueba nº3, que narra cínicamente
las vivencias del vestido de Mónica Lewinski; Memorias
de una tortilla, cultureta; y Wolfgang, el lobo-hombre,
una historia licantrópica.
NOVELA DE ORDENADOR
Llega escrita por Antonio López del Moral y De
Rus la describe como "la gran novela del fin del
siglo XX". Pero exagera, porque la cosa, de tanto
diálogo, parece un guión cinematográfico
de esos que tanto repudia el editor. Se supone que el
argumento va de adicción a Internet y eso (el argot
informático aturde), pero trata de amor, aunque,
al final, lo que emerge es la soledad urbana. Lo dicho:
un opúsculo agilísimo por poco consistente,
muy dialogado, con muchos anglicismos y referencias a
la cultura de consumo contemporáneo; demasiadas
en un libro que pretende ser duradero.

EUROPA SE HUNDE
Es la primera novela y el tercer libro publicado de nuestro
interlocutor, Miguel Ángel de Rus, quien la describe
así de sencillamente: "Es la historia de un
emigrante ilegal que llega a España pensando que
es el paraíso". Éste es el mejor título
del lote, con mucha diferencia. En él, Said cuenta
en primera persona cómo medra en la vida tras cruzar
el Estrecho en una patera, trabajar duro en el campo,
llegar a Madrid -donde se coloca en la construcción-
y dar el gran salto situándose, tras conseguir
el permiso de trabajo. Se considera un triunfador, pero,
al final, el protagonista está insatisfecho. Es
una novela de iniciación, muy cervantina y picaresca
en el principio, denunciante a lo largo de toda ella y
con bastante poso conservador, que reflexiona sobre la
falta de valores que padece Europa entera.
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