| Horacio
Vázquez-Rial relató el origen de su
relato La Golem "Es un relato que parte de la tradición
talmúdica, que tiene mucho que ver con la cábala
y la historia de Frankenstein. En la historia, siempre ha
sido el hombre el que ha podido crear la vida de otro hombre
de la nada por medio de la palabra. Al modo del Rabino de
Praga, mi protagonista, un santero que hace supuestas curaciones,
dice al oído de una mujer la palabra mágica
que permitirá que esa mujer cree otra mujer de la
nada, una Golem. Es una historia tan antigua como la humanidad,
el deseo de creación, ambientado en un país
de la América hispana".
Para Miguel Ángel de Rus
este es un extraordinario comienzo para la colección
Cercanías, "Tanto Fernando Savater como Horacio
Vázquez-Rial plantean dos relatos de terror que
se sale de lo convencional, nada que ver con la novela
gótica, terror cercano, que nos recuerda que en
cada uno de nosotros está la semilla de lo terrible.
Canabal ha hecho una propuesta de terror psicológico
que demuestra que la narrativa de Stefan Zweig tiene dignos
continuadores, aunque con la forma de ver la realidad
de siete décadas después".
El segundo título es el ácido y divertido
237 razones para el sexo, 45 para
leer. Con acertada ironía Miguel Angel de
Rus disecciona la realidad cultural de nuestro tiempo;
se descubre que si bien hay 237 razones para el sexo,
sólo hay unas 45 para leer; el desasosiego de los
escritores españoles que pasan de ser jóvenes
promesas a olvidados; las razones de Fernando Sánchez
Dragó para llamarnos guarros; la pasión
de los escritores por las mujeres artificiales y las drogas;
las distintas facetas de la mujer, desde la chica progre
a la bruja, pasando por las elucubraciones eróticas
de Vargas Llosa, Gómez Rufo y otros escritores;
se cuenta la intimidad de Francisco Umbral y se critica
la desvergüenza del canon digital, entre otras cuestiones.
Ante los medios de comunicación, Miguel Angel
de Rus afirmó que "he reunido artículos
que tratan sobre cuestiones relacionadas con la cultura
y la ciencia, generalmente considerados tabú, en
los que se dice habitualmente sólo una parte de
la verdad. He procurado decir lo que se suele callar.
Son retratos de la culturas y las formas de pensar de
nuestro tiempo que espero que sean leídos con gusto
dentro de varias décadas".
Horacio Vázquez-Rial destacó que "hay
textos delicioso y extraordinariamente escritos, como
el dedicado a Francisco Umbral".
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