P.- Bruxaria es una novela decimonónica, extranjera,
pero muy cercana, podría ocurrir al lado de tu casa
R.- Bruxaria es una novela que se autodefine
como bárbara, en el sentido de extranjera,
desde el título, en idioma extranjero, los materiales
lingüísticos, el país donde se desarrolla
la novela, cuyas improvisadas fronteras advierten al lector
de un peligro y le hacen sentirse extranjero. Bruxaria se
sitúa en la frontera de la realidad pero dentro del
mundo real. Los personajes son personajes límite
que se desenvuelven dentro de su marginalidad en escenarios
ocultos. La maldición hipertensa e hipocondriaca
que, como un cuentakilómetros acelerado, se condensa
en el libro, persigue a los protagonistas desde el inicio
e incluso al autor que se entremezcla con las falsificaciones,
las traiciones y las perversiones de los personajes, extraídos
del bajo mundo de la delincuencia y de la prostitución.
P.-Escribes
Bruxaria inducido por la imagen de una prostituta y un proxeneta
R.- El inicio de Bruxaria fue la intriga
que me producía la imagen de un hombre, al que podemos
calificar de proxeneta, y de una mujer de mundo, amoral,
marcada por su instinto. Acercarme a personajes de este
calibre, perversos, en los que se intuyen saberes y poderes
ocultos, seres capaces de concitar poderes positivos y negativos,
me pareció una propuesta muy interesante.
P.-¿Se puede calificar esta novela
como de fantástica, insluo de Gótica?
R.-He creado un territorio maldito, verosímil,
pero sólo existente en mis mapas. He creado un país,
sus leyes, su historia, sus leyendas, por ello es una novela
fantástica. El país puede recordar un poco
a los de la Unión Soviética, pero no es ninguno
de ellos. En realidad, es un país de herejes, y me
planteé, ¿Qué hacen los herejes actuales?
A partir de ahí, de un país que acoge a toda
clase de herejes, fueron naciendo las cualidades casi mágicas
de los personajes. Es un mundo fantástico, paralelo
al actual. Pero no creas que es un sueño, cuando
abras la puerta puedes encontrarte con esa otra realidad
y sorprenderte lo cerca que la tenías.
P:-¿Es difícil publicar
una novela tan llena de malditismo en un tiempo tan políticamente
correcto en formas, en el que sólo se peude decir
lo que manda la casta política?
R.- Es difícil, pero tuve la suerte
de dar con Ediciones Irreverentes, que es la editorial que
más apuesta por otras formas de ver la realidad,
que da rienda suelta a la imaginación. Bruxaria es
una novela a la que mi editor, Miguel Angel de Rus, le gusta
definir como una novela gótica, incluso la novela
más perversa de la actualidad. Pero creo que es por
la fascinación y el cariño que ha puesto en
ella. Si que tiene esos ingredientes que al público
le pueden interesar, tiene trazos de sugestión, se
juega con la realidad, es una realidad que está al
otro lado de la puerta y fluye en la novela como un mundo
posible. Hay fantasías, perversiones, aspectos negativos
de nuestras vidas, de nuestra alma, que atraviesan la puerta
y nos envuelven. Creo que la novela va a atraer al lector,
le va a animar, la hará ver mundos nuevos en cada
realidad cercana. es un choque contra una realidad que a
veces no queremos ver.
P.- Es una novela terrible, pero que
puede ocurrir en Soria
R.- es que hay otra Soria además de
la turística. Una Soria con su vida propia, nocturan,
canalla, que la gente no conoce. creo que es una historia
que puede ocurrir en los alrededores de Soria, en CAstilla
y León en Aragón, en ocasiones los personajes
más fantásticos salen de quienes viven cerca
de ti, y un pueblo de Soria o de ARagón, se peude
convertir en la antesala del infierno.
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